experimentemos

Obesidad infantil

Posted on: marzo 13, 2011


Definición:
Desde el punto de vista teórico la obesidad se define como un incremento del peso corporal,a expensas preferentemente del aumento del tejido adiposo.
La valoración de la obesidad es más difícil en niños y adolescentes que en el adulto debido a los cambios que se producen durante el crecimiento en el acúmulo de grasa y en las relaciones de los diferentes parámetros antropométricos. Por esta razón no se debe utilizar un valor absoluto para expresar los límites de la normalidad o el grado de obesidad si no que estos deben relacionarse con los valores de referencia para su edad, sexo y talla.
Se han publicado diversos valores de referencia para la población española los de la Fundación Orbegozo , los del estudio enKid, y las del centro Andrea Prader.

Etiología:
Aunque la obesidad es una consecuencia directa de ciertos síndromes (por ejemplo síndrome de Prader-Willi) o de algunas las enfermedades (como ejemplo el hipotiroidismo) que afectan a la infancia, estas explican una proporción minúscula de los niños obesos y no serán consideradas aquí.
Para explicar la etiología compleja y multifactorial de la obesidad resulta muy útil aplicar el marco del modelo ecológico a la tradicional explicación etiológica de desequilibrio entre ingesta y gasto energético. De esta forma puede identificarse el papel que distintas influencias genéticas y ambientales tienen en este balance de energía y a partir de ellas plantear estrategias para la prevención.

La mayor parte de la obesidad infantil es debida a factores relacionados con los estilos de vida que son el reflejo combinado de factores genéticos, hábitos aprendidos en la familia y las potentes influencias ambientales mediatizadas por el colegio y el entorno social.

Factores de riesgo de obesidad:

Obesidad en los padres:
El riesgo relativo varia en razón del sexo, de la afectación de uno o los dos progenitores y del grado de obesidad de los mismos, siendo el máximo el de los hijos varones de ambos padres obesos  y el mínimo el de las hijas de un solo progenitor con sobrepeso.
Nivel socio-económico bajo:
Parece posible concluir que el nivel socioeconómico elevado es un factor de riesgo de obesidad en los países pobres y en los de transición nutricional (como china). Sin embargo, en los países desarrollados el nivel socioeconómico bajo es generalmente un factor de riesgo de
obesidad.
El estudio enKid realizado en España también encontró mayor prevalencia de obesidad infantil en niveles socioeconómicos y de estudios mas bajos.
Habitar en medio rural versus urbano:
Según los países, la influencia del lugar de residencia sobre el riesgo de obesidad en niños es variable. En los países pobres y en los de transición nutricional el medio rural parece un factor de protección, sin embargo, en estudios realizados en países desarrollados se ha identificado como de riesgo.En España, Serra tampoco observó una tendencia definida a este respecto.
Origen étnico:
Aunque algunos estudios descriptivos muestran que el origen étnico podría predisponer a mayor riesgo de obesidad infantil existen estudios discordantes al respecto. Es imposible concluir a partir de sus resultados si estas diferencias son de origen biológico o explicable por los distintos modos de vida de las comunidades.

– Estilos de vida que provocan sobrepeso:

Inactividad física
La escasa actividad física y el sedentarismo, indirectamente estimado por el número de horas consumidas en actividades lúdicas sedentarias (televisión, ordenador, videojuegos) están significativamente asociado a la obesidad.

Además, varios estudios epidemiológicos han evidenciado una relación directa entre la cantidad de horas consumidas en ver televisión y la ingesta energética y grasa.
Por contra, la actividad física moderada se identifica como un factor protector .
En el estudio enKid la tasa de obesidad fue significativamente inferior entre los que caminaban como media mas de 1 hora al día, los chicos que practicaban actividades deportivas tres veces por semana y las chicas que lo hacían al menos dos veces semanales.
Duración del sueño:
En el estudio realizado en niños y jóvenes españoles la prevalencia de obesidad fue inferior en el grupo que dormía una media 10 horas en relación con los que duermen menos de 7 horas.12 Aunque otros estudios descriptivos han identificado una relación entre menor duración del sueño y obesidad infantil, son necesarias mas investigaciones que la confirmen.
Características de la alimentación:

La tendencia a consumir mas energía que la que se necesita mediante comida densa en energía como ciertos alimentos, generalmente
ricos en grasas y pobres en agua y fibra como los tentempiés o los cereales de desayuno, bebidas con alto contenido en azúcares, como refrescos o zumos de frutas, así como el incremento en el tamaño de las raciones.

MAGNITUD DEL PROBLEMA

Frecuencia
La obesidad en la población infantil, al igual que en la adulta, se ha configurado en los últimos años como un importante problema de salud pública por las dimensiones adquiridas y por su tendencia creciente en la mayoría de los países desarrollados.
A pesar de que las tasas de prevalencia son difíciles de estimar y comparar por los problemas metodológicos en la definición de obesidad y las diferentes características socioeconómicas y culturales de las poblaciones estudiadas, su elevada prevalencia y la tendencia a su
incremento en los países desarrollados es un hecho plenamente comprobado.
En el estudio español enKid12 se demuestra una prevalencia (según las tablas de Orbegozo) de obesidad infantil (P>97) de 13,9% mientras que la de la combinación de sobrepeso (P>85) y obesidad es de 26,3%. Por zonas geográficas destacan por encima de la media Canarias y
Andalucía y por debajo el nordeste y Levante.La prevalencia es superior en varones y en edades más jóvenes entre 2 y 10 años.
Los escolares españoles de 7-14 años presentan un porcentaje de sobrepeso superior al de la de los niños de su misma edad del norte y este de Europa, aunque similar al de los menores de la zona mediterránea.
La comparación con la población norteamericana indica que la prevalencia es mayor en los varones españoles de 2 a 8 años y en las mujeres entre 12 y 14, pero muy inferior en el resto de edades, especialmente en mujeres.

Morbilidad asociada

A corto plazo

Consecuencia psicológicas y sociales:
Algunos estudios de casos y controles así como de cohortes han identificado mayor frecuencia de trastornos depresivos y ansiosos, insatisfacción con su imagen corporal y baja autoestima en niños obesos. Esta frecuencia es superior en chicas que en chicos y se incrementa con la edad.
Cardiovascular:
De los estudios que relacionan la obesidad infantil con la hipertensión puede concluirse que esta es significativamente mas frecuente y que la tensión arterial media es significativamente mas elevada que en los menores no obesos . También se ha descrito mayor frecuencia de alteraciones del ventrículo izquierdo yendoteliales.
Metabólico:
A partir de los datos disponibles parece existir en los niños obesos una insulinemia significativamente superior a la de los menores no obesos, y un mayor riesgo de desarrollo de diabetes tipo I  siendo estos resultados difíciles de interpretar ya que el tipo de estudios (sin controles) no permite concluir formalmente el incremento en el riesgo para los trastornos del metabolismo de la glucosa.
También se han puesto de manifiesto en niños obesos tasas de HDL-colesterol significativamente mas bajas y para los chicos obesos niveles de LDL colesterol significativamente mas elevado.
Respiratorio:
A pesar de varios estudios de calidad ponen de manifiesto que la prevalencia de obesidad es mas elevada entre niños asmáticos, los estudios de casos controles y transversales disponibles no han podido demostrar una relación de causalidad ni
su sentido.
En estudios descriptivos se ha detectado una correlación positiva entre el índice de apnea nocturna y el grado de obesidad así como una elevada prevalencia de este trastorno en la población infantil obesa estudiada.

A largo plazo
Persistencia de la obesidad en la edad adulta:
Una revisión de la literatura sobre este tema establece que la probabilidad de que la obesidad de la infancia persista en la edad adulta oscila entre 20-50% antes de la pubertad y entre 40-70% después de esta. Esta frecuencia se incrementa cuando se asocia al antecedente de obesidad en los padres. No se ha podido demostrar en lactantes obesos un incremento en el riesgo de obesidad adulta ni en
la morbilidad asociada a la obesidad infantil. También señala que el 8 al 13% (riesgo atribuible) de las obesidades adultas podrían haber sido evitadas si se hubieran tratado en la infancia ya que la mayoría fueron obesidades de instauración en la edad adulta.
Mortalidad en la edad adulta:
En los adultos obesos con antecedente de obesidad durante su infancia o adolescencia, se ha demostrado un exceso de mortalidad en comparación con los que no presentan este antecedente.
En general, la existencia de sobrepeso o de obesidad en la infancia y/o adolescencia se ha asociado de forma inconstante a un aumento de riesgo de muerte en la edad adulta y los factores de confusión (como el tabaquismo)
Morbilidad a largo plazo:
Aunque se han identificado estudios que intentan establecer una relación con la aparición de patologías en la edad adulta, enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, calcificaciones coronarias, anomalías lipídicas o glicémicas y cáncer, los datos disponibles no permiten extraer muchas conclusiones certeras sobre la morbilidad a largo plazo de los niños obesos independiente de la ligada a la obesidad del adulto.

DESCRIPCIÓN DE LAS INTERVENCIONES Y DE SU EFECTIVIDAD
Intervenciones en el medio escolar: Este medio juega un papel clave en la prevención primaria. Los programas escolares multifacéticos que promocionan tanto la actividad física como la modificación de la dieta y que se centran el los comportamientos sedentarios pueden contribuir a la reducción de la prevalencia de la obesidad en escolares y especialmente en las chicas.
Intervenciones sobre la actividad física: Existen resultados prometedores que apuntan hacia la efectividad de concentrar las intervenciones en un único objetiv, el control del comportamiento sedentario.
Intervenciones basadas en la familia: La implicación de la familia y especialmente los programas de modificación de conducta en los que los padres y madres actúan como agentes de cambio, modificando sus propios estilos de vida, son más efectivos que los dirigidos únicamente a los cambios de comportamiento en los niños/as.
Intervenciones en el medio sanitario: Son escasos los estudios de calidad que evalúan intervenciones para la prevención de la obesidad infantil desde la atención pediátrica ya que las investigaciones desde este ámbito se han dirigido fundamentalmente hacia el tratamiento.


Dado que la obesidad es difícil de tratar una vez instaurada y que cualquier esfuerzo encaminado a su prevención resulta importante,me ha parecido interesante proponer intervenciones.

BIBLIOGRAFÍA

1. Hernández M y cols. Curvas y tablas de crecimiento. Instituto sobre crecimiento y desarrollo . Fundación F. Orbegozo. Madrid: Garsi. 1968.
2. Sobradillo B, Aguirre A, Aresti U, y cols. Curvas y tablas de crecimiento. Estudios longitudinal y tranversal. Fundación F. Orbegozo. In ERGON, ed. Patrones de crecimiento y desarrollo en España. Atlas de gráficas y tablas., pp 145-68. Madrid: 2004.
3. Serra Majem L, Ribas L, Aranceta J, Pérez C, Saavedra P. Epidemiología de la obesidad infantil y juvenil en España. Resultados del estudio enKid (1998-2000). In Serra Majem L, Aranceta Bartrina J, eds. Obesidad infantil y juvenil. Estudio enKid., pp 81-108. Barcelona: Masson, S.A, 2001.
4. Ferrández-Longás A, Mayayo E, Labarta JI, Bagué L, Puga B, Rueda C et al. Estudio longitudinal de crecimiento y desarrollo. Centro Andrea Prader. Zaragoza 1980-2002. In ERGON, ed. Patrones de crecimiento y desarrollo en España. Atlas de gráficas y tablas., pp 61-115. Madrid: 2004.
5. Bueno M, Bueno G, Moreno LA, Sarría A, Bueno O. Epidemiología de la obesidad infantil en los países desarrollados. In Serra Majem L, Aranceta Bartrina J, eds. Obesidad infantil y juvenil. Estudio enKid., pp 55-62. Barcelona: Masson, S.A, 2001.
6. PAIDOS´84. Estudio epidemiológico sobre nutrición y obesidad infantil. Proyecto Universitario. Madrid: Jomagar. 1985.
7. Grupo colaborativo español para el estudio de los factores de riesgo cardiovascular en la infancia y adolescencia. Factores de riesgo cardiovascular en la infancia y adolescencia en España. Estudio RICARDIN II: Valores de referencia. An Esp Pediatr 1995;43:11-7.
8. Serra L, Aranceta J, Pérez C, Moreno B, Tojo R, Delgado A et al. Criterios para la prevención de la obesidad infantil y juvenil. Documento de consenso del grupo colaborativo AEP-SENC-SEEDO. En:AEP-SENC-SEEDO, editores. Dossier de consenso. Curvas de referencia para la tipificación ponderal. Madrid. IM&C, 2002 pp 71-83.

9.(morbilidad) http://es.wikipedia.org/wiki/Morbilidad

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

marzo 2011
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Visitantes

  • 1,173,159 hits

localizador de visitas

Cargando...
A %d blogueros les gusta esto: